miércoles, 29 de enero de 2014

¿Encontraste a tu alma gemela?



Todos vivimos para el gran momento de conocer a nuestra alma gemela. Muchos suelen imaginarla y tener un prototipo de cómo les gustaría que fuera esa persona especial, pero en este campo lo físico no importa, es un encuentro en una frecuencia elevada que te lleva a vibrar y a emocionarte ni bien lo tienes frente a ti.
Pero, ¿qué son las almas gemelas?
Son espíritus que vibran en una misma sintonía y que al reencontrarse tienen como resultado el amor en toda su expresión.
Viven sus relaciones en libertad, sienten un amor incondicional y libre de sentimientos impuros. No hay entre ellos  celos ni posesión y se entregan sin límites.
Muchos estudiosos difieren de la manera en cómo se reconoce a nuestra alma gemela. Se habla del brillo que descubres en la mirada de la otra persona, y que no pasa desapercibido para ti. Está la emoción que te deja en el aire luchando por respirar y controlar los latidos de tu corazón, y luego la agradable sensación de haber compartido otras cosas en el pasado. No tratas de impresionar porque sabes que hay una conexión que va más allá. Solo disfrutas de ese momento que te deja embelesada y llena de buena vibra.
Pero no todos tienen la suerte de encontrar a su alma gemela, hay que estar preparado para eso. No debes estar ansioso esperando el momento, vive tranquilamente sin renegar de tu soledad, que esto es una barrera que te impide encontrarla.
Hay quienes tienen la suerte de quedarse para siempre con su alma gemela, otros solo disfrutan de su paso por algunos minutos, pero esos instantes trae un amor tan intenso que justifica el resto de nuestros días.
¿Has sentido algo muy fuerte en un primer encuentro?, ¿Empiezas a tratarlo y piensas que ya lo conoces de toda la vida? No te precipites y disfruta… que solo el tiempo te dirá que el alma que encontraste es aquella que esperaba por ti.  
Pilar
“Soñar en solo el principio”

lunes, 20 de enero de 2014

El amor y el erotismo


En el poco tiempo que llevo asistiendo a las ferias de libros solo hubo una señora que se me acercó y me dijo: Yo compré “Cuestión de piel” el año pasado y no me gustó. Hay mucho erotismo, agregó, y sin querer mi vista se desvió hacia el aro que llevaba en el dedo.
Debo confesar que no concibo el amor  y la relación de pareja sino existe este ingrediente que te compenetra, te estimula y da magia a esos momentos que se vuelven tan íntimos.
El erotismo forma parte de nuestra sexualidad, y debemos tomarlo como algo natural, pero lamentablemente no le damos la debida importancia ni el lugar que se merece dentro de una relación.
Nuestro cuerpo está hecho para sentir, y tenemos la capacidad de aprender y experimentar nuevas sensaciones. El placer no solo está centrado en el orgasmo inmediato, sino en la posibilidad de conocer y explorar otros campos sensoriales que te dejen satisfecho.
Vivimos una época donde todo va tan de prisa que no solo hemos perdido la capacidad de comunicarnos verbalmente, sino también en la intimidad, y muchos van al punto olvidando que hay caminos que se puede transitar antes de llegar al lugar indicado.
Hay que abrirse al erotismo, a la capacidad que tenemos de vivir, compartir y expresar nuestra sexualidad.
No debe ser motivo de vergüenza, sino de vida.
Nos falta conocer más sobre el amor y el erotismo, pues ninguno puede desligarse del otro. Podemos disfrutarlo de muchas maneras: tocándonos con la piel en un simple roce que nos emocione. Con la palabra dicha en el momento preciso que puede activar nuestra imaginación, y con la fuerza de una mirada; ese instante cuando hacemos conexión y sentimos que se detiene el tiempo y que en el planeta solo existe la persona que tienes enfrente.
Pilar Cueto
“Soñar es solo el principio”  

 

 

sábado, 11 de enero de 2014

¿Te animarías a decirle que es el hombre de tus sueños?


Siempre soñamos con encontrar a  la persona perfecta de quien enamorarnos. Muchas lo imaginan con la altura ideal, esa mirada de águila que puede atravesar nuestro corazón, unos labios tentadores capaces de dar los besos más tiernos y más pasionales que nuestra mente puede imaginar.
Las mujeres somos tan visionarias que vamos bajando hasta detenernos en un torso duro trabajado en un gimnasio, donde soñamos reclinar la cabeza para escuchar cómo le late el corazón por nosotras.
Nos imaginamos sus manos con las que algún día nos acariciará, y suspiramos en medio de una fantasía que casi siempre acompañamos con una canción.
Soñamos despierta con aquel instante que cambiará nuestra vida, pero nunca nos detenemos a pensar en qué es lo primero que le dirían a esa persona especial que por tanto tiempo han esperado.
Seguro que algunas pensarán que las cosas deben fluir de manera natural: Hay que saludarlo y luego ver lo que pasa. Otras dirán que lo importante es mirarlo a los ojos y conquistarlo con una sonrisa. Habrá quien crea que no hacen falta las palabras cuando pueden atraer su atención con un escote atrevido o enseñando las piernas largas y torneadas.  ¿Y las románticas atrevidas? ¿Alguien se animaría a decirle a ese hombre tan especial lo que realmente piensa de él?
Hay hombres que no han tenido reparo en manifestar abiertamente sus pensamientos, y han dicho sin vergüenza “Eres la mujer de mi vida”
Soy de las que cree que hay que dejarse enamorar por un  hombre, pero también que hay momentos en que el corazón debería hablar olvidando las reglas y convencionalismo que nos rigen a diario.
Cuando la química estalla no importa el lugar o si él no es como lo imaginamos. Solo sentimos con tanta fuerza que lo único que escuchamos es su voz endulzándonos el  corazón.
Generalmente sobran las palabras para un momento mágico y perfecto, pero si quieres hablar sigue los dictados de tu corazón y dile lo que piensas. Nadie podrá juzgarte por decir tu verdad y confesar tus sentimientos.
¿Te animarías a decirle que es el hombre que siempre has esperado?
Pilar Cueto
“Soñar es solo el principio”

domingo, 22 de diciembre de 2013

El destino y la vida


Desde hace un tiempo me hago la misma pregunta: ¿Nuestro destino está trazado? ¿Es que venimos a este mundo para cumplir con un cronograma que nos dieron al momento de nacer? ¿Somos unas simples marionetas que caminamos directamente hacia un final determinado?
Es un tema que siempre arranca polémica entre la gente que se cuestiona sobre este punto. De ser cierta esta hipótesis, ¿dónde quedarían nuestras decisiones?
¿Sufrimos porque así está estipulado? ¿Es un Karma? ¿Algo que debemos pagar?
Algunas veces escuché decir: “A esa tipa todo le sale bien… tiene buen trabajo, y para colmo es feliz, ha encontrado al  hombre perfecto”
Parece que en ese comentario se desliza  un poco de envidia porque nos gustaría tener la suerte de esa bendita mujer. Entonces muchas se hacen la pregunta: ¿Y por qué no me sucede eso a mí? Soy buena, no le deseo mal a nadie y, sin embargo, sufro como una condenada. El hombre que escogí apenas me mira, ya he perdido la ilusión y no sé cómo cambiar mi destino.
Y entonces unas recurren a baños de florecimiento, otras van para que les echen las cartas, y nunca falta alguien que le prende una velita a San Judas Tadeo para que le haga el milagro de cambiarle la suerte.
Es cierto que cuando me ocurre algo, ya sea bueno o malo me pregunto si estaba dentro de mi destino. No es algo que yo me pueda responder, pero dentro de todo procuro disfrutar de cada parada que voy haciendo en el camino. Durante este año que ya termina tuve muchas experiencias, buenas y malas. Conocí a mucha gente linda con un corazón enorme: Elena y Cris, dos mexicanas maravillosas que me han brindado su amistad. También fui confiada y resulta que me embaucaron por no haber firmado un contrato.  Aprendí mucho de las relaciones interpersonales y hoy puedo decir que entiendo mejor a la gente que me rodea.
En cuanto a mis sueños no sé si está escrito que realizaré todo lo que deseo, pero les aseguro que pondré todo el corazón para que eso suceda. Quiero escribir para el mundo y que todos disfruten de mis historias que dejan de ser mías cuando ustedes las leen y las sienten.
No sé si mi destino está escrito en la palma de mi mano, si sucederá lo que Zaira, la gitana, me predijo, solo sé que tengo el alma rebelde y que no me conformo con algo que no me gusta. Siempre lucharé por ser feliz y por seguir esa estrella que encierra mis sueños.
Pilar Cueto
“Siempre se puede soñar”

  

lunes, 25 de noviembre de 2013

En la ruta de mis sueños


Cuando empecé mi carrera lo hice con muchas expectativas, y en el camino fue aprendiendo que todo se puede lograr con perseverancia. No tengo un padrino que me abra las puertas y me haga el camino más fácil, pero me encontré con muchas personas que han confiado en mí, y lo hacen al comprar uno de mis libros creyendo en lo que les digo: que cualquiera de mis historias les gustará.
El 27  de noviembre viajo a México siguiendo la ruta de mis sueños. Siempre quise ir a la feria Internacional de Guadalajara, y ahora se hace realidad. Estaré en el stand de Perú ofreciendo los primeros libros de mi colección, y prometo que iré publicando las fotos de todo lo que me ocurra en esa bella ciudad.
Tengo mucha ilusión, pero les confieso que también tengo mucho miedo. Las preguntan flotan en el aire. ¿Me irá bien? ¿Les gustará mis novelas?, entonces escucho esa vocecita que me da aliento y vuelvo a llenarme de fuerza.
Es otro escalón en mi carrera, un paso más para expandir este sueño que comenzó cuando era niña.
Hace algunos años solo me dedicaba a ser ama de casa, y cuando recordé los sueños de mi adolescencia, al principio pensé que ya no podría retomarlo, pero luego entendí que nunca es tarde para perseguir lo que uno quiere.
Estudié mucho y tuve muchas amanecidas después de acostar a mis hijos, y ahora solo puedo decir que el cansancio valió la pena.
Estaré en Guadalajara y conoceré a mucha gente del mundo editorial, y cuando regrese les contaré cómo me fue.
Un beso a todos los que se dan un tiempo para leer lo que escribo. Y solo me queda decir: “Siempre se puede soñar”
Pilar Cueto
“Siempre se puede soñar”

jueves, 14 de noviembre de 2013

Con los ojos cerrados


Hay una canción de Gloria Trevi que dice: “Con los ojos cerrados iré tras de él, con los ojos cerrados siempre lo amaré” Pero, ¿realmente se puede amar con los ojos cerrados?
Siempre que estoy en una feria la gente suele contarme muchas cosas, mi stand se convierte en una suerte de confesionario donde hombres y mujeres comparten conmigo sus problemas.
Una tarde hablé con Mariana y entre palabras entrecortadas me dijo: “Antes leía novelas de amor, pero ahora estoy pasando por un mal momento. Ya no creo en el amor, y pienso quedarme soltera por el resto de mi vida” ¿Por qué?, le pregunté. “Porque con los ojos cerrados le entregué mi vida a un hombre que me defraudó"
Después de escucharla solo puedo decir  que el amor es un sentimiento que hay que tomar en serio, no podemos darnos el lujo de equivocarnos porque de ello depende que nos elevemos al cielo, o caigamos en las brasas del infierno.
No se trata de amar por amar y de suplir nuestras carencias entregándonos a una relación que no nos hace feliz. ¿Para qué mentirnos?, el Pepe Grillo que siempre nos acompaña suele levantar la voz advirtiéndonos, pero de un manotazo lo callamos y no queremos escuchar nuestras razones, y menos de la gente que nos quiere y que ve  más allá de nuestras narices. Simplemente se quiere vivir el momento apasionado para luego recordarlo entre suspiros, creyendo que eso es el amor, cuando este sentimiento abarca un mundo que pocos tienen la suerte de experimentar.
El amor es conocerse fuera del ámbito de los besos, donde sabemos que no existen palabras. Y son las palabras y las miradas y el compartir lo que te hace conocer a tu pareja.  Ambos deben mirar hacia la misma dirección, ser el complemento, la felicidad que pinta nuestra mirada de ilusión. El poema que nuestros labios murmuran en silencio, el sueño que soñamos y la verdad de nuestras vidas. Pero cuando  la pareja prefiere vivir la relación desde un confortable sofá, aceptando las cosas que les suceden y lamentándose de sus desgracias, no deberían mencionar el amor.  Cuando alguien está realmente enamorado, lucha y no se cansa porque ese sentimiento salga a la luz y no sea un ave de paso.
¿Se puede amar con los ojos cerrados?, claro que sí… pero si lo haces no dudes que te caerás al precipicio, luego no culpes al amor, sé valiente y culpa a tu estupidez por no entender que tu corazón no puedes entregar a cualquier idiota que se cruza en tu camino.
Pilar Cueto
“Siempre se puede soñar”  

 

viernes, 8 de noviembre de 2013

¿Te gustan las novelas románticas?


Hace unos días terminó la Feria de Ricardo Palma, y siempre que voy a una feria de libro me deja muchas riquezas, interactúo y hablo con gente que me enseña mucho. Pero esta feria tuvo algo más que llamó mi atención.
Por cuestiones de la Municipalidad de Miraflores la feria no se pudo realizar, como todos los años, en medio del parque Kennedy, por donde transitan una mixtura de personas. Se realizó en “Larcomar”, un centro comercial ubicado cerca del mar y en uno de los mejores lugares de Miraflores, visitado por turistas y mucha gente de condición elevada, ya que hay  restaurantes elegantes donde además de comer bien, te rodeas de un ambiente exquisito.
Pues no era de extrañar que estas personas que visitan este centro comercial hayan querido dar una vuelta por la feria del libro, donde yo ofrecía mis novelas. Y lo que llamó mi atención es que a la pregunta de ¿Te gustan las novelas románticas?, estas mujeres con tinte de peluquería hicieran comentarios que dejaban mal parado a los pobres esposos que iban junto a ellas, y que seguramente paga el Spa donde se relajan del stress que significa el no hacer nada.   
“El amor, dijo una de ellas, ¿qué es eso?”, el esposo me sonrió como disculpando la respuesta de su mujer. “No estoy para tonterías”, respondió otra, y nuevamente el esposo quiso excusarla con una sonrisa. “Eso ya pasó”, comentó una mujer en tono de desprecio. A lo que el esposo no se quedó callado y me dijo: “Por eso tengo una amante”
Debo confesar que me sorprendió su comentario y que a raíz de eso empezara a reparar en estas mujeres, que eran fáciles de ubicar en medio del gentío que sí iba a la feria en busca de algún libro.
Solo tenía que mirar el bolso que colgaban con orgullo del brazo como si fuera un trofeo de guerra. Parecía que decían en silencio: “Miren… tengo un Dolce &Gabbana” “Jojolete, muéranse de envidia, tengo un Luis Vuittón”
Y así desfilaron ante mis ojos los bolsos de Gucci y Prada, que iba acorde con la ropa que llevaban.
Una de ellas me preguntó. ¿Eso es literatura?, y miró con asco mis novelas. Yo sonreí, aunque estuve a punto de preguntarle si sabía lo que significaba esa palabra.
No suelo actuar como una generalidad ambulante, por eso no pienso que todas las rubias son tontas, y tampoco creo que por un pequeño porcentaje de mujeres desatinadas deba creer que todas las que llevan bolsos de marca son descerebradas, pero esto me llevó a una reflexión. ¿Es que al amor también debemos medirlo por escalas? ¿El gozar de muchos privilegios puede hacer que olvidemos la importancia de este sentimiento? Tal vez para algunas es más fácil olvidar los problemas conyugales yendo de shopping, y ostentado frente a los demás las marcas de sus accesorios que aprenden a pronunciar con elegancia.
Felizmente aún queda gente que tiene el alma abierta a la vida, y que al pasear por una feria  van en busca de las emociones que un libro les deja dentro del corazón. Y que a la pregunta, ¿te gustan las novelas románticas?, responden con espontaneidad: “Sí, me encantan, ¿qué tienes?”
Pilar Cueto
“Siempre se puede soñar”